Por Miguel Apontes

Los fondos buitres y la causa nacional

CorrientesHoy - 24/06/2014

Contraída fundamentalmente durante la dictadura militar, no resuelta en democracia, con un salto durante la última década, y el corolario de las nefastas renegociaciones conocidas como “Megacanje” y “Blindaje”, que la convirtieron en impagable al momento de declararse la cesación de pagos en 2001. Argentina llegó a un pico de deuda superior a los 140 mil millones de dólares, lo que representaba el 150% del Producto Bruto Interno. Sin embargo, a partir de 2003 se iniciaron arduas negociaciones con los acreedores. En dos oportunidades, en 2004 y 2010, se llevó adelante un proceso de canje de deuda. Con una reapertura en 2013, el resultado fue que más del 93% de tenedores de títulos acordó con el Estado. Quienes no aceptaron -una minoría-, fueron los llamados “fondos buitre”, tenedores que adquirieron deuda en momentos que el país estaba en “default”, muy por debajo del valor nominal de los títulos, con las "espaldas" suficientes para esperar y después litigar judicialmente para cobrar a su valor nominal más intereses. Hoy la incidencia de la deuda sobre el PBI apenas supera el 30%, convirtiendo a la Argentina en uno de los países menos endeudados. El reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que avala la posición de esta minoría de tenedores, pone en cuestión todos los acuerdos de canje de deuda, digamos que los puede hacer caer; además, afectará las decisiones soberanas de distintas naciones (por caso Chipre, Grecia, Italia, Portugal, Serbia y Ucrania) que observan a la Argentina y su posición ante los acreedores, con predisposición a pagar, aunque sin aceptar condicionamientos a sus políticas internas. Este es el tema político, excluyente, que se discute hoy. Y es también el que pone a prueba la responsabilidad de la dirigencia política, en términos de discernir en lo que es a las claras una “causa nacional”, cuya resolución favorable beneficiará a todos, incluso a los futuros gobiernos, y una especulación política más, susceptible de réditos inmediatos en tanto mayor o menor costo se haga pagar al gobierno. Entre quienes se inclinan por la segunda opción está el diputado nacional Oscar Aguad. Sabe de deudas y tuvo la suerte del archivo de una causa por malversación de 60 millones de dólares, cuando fue interventor en Corrientes. En declaraciones a Radio AM 770 Coop, dijo: “Argentina tiene que honrar sus compromisos, nos guste Griesa o no… La Justicia más confiable en el mundo, es la americana; no se maneja de acuerdo al poder político, es una Justicia autónoma e independiente que defiende la legalidad”. Por lo visto, buitres hay en todos lados. (INFOnews)

Calificá esta nota