Gustavo Valdés tomó el bastón de mando

Política - 09/02/2019

La salida sorpresiva del contador Bernardo Rodríguez, eyectado del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, avivó los habituales chimenteros cercanos a Casa de Gobierno donde advierten un claro síntoma de recrudecimiento en la interna radical.

 

A pocos días de la renuncia del Subsecretario de la cartera, Miguel Tombolini, las aguas nuevamente se encresparon con la dimisión indeclinable de otro hombre cercano al ex mandatario mercedeño.

 

El Gringo Rodríguez, junto a sus hermanas Graciela y Alicia, son parte esencial del entramado que posee Ricardo Colombi en su estructura más íntima y siempre con posibilidades de ocupar bancas cuando aquél lo decide.

 

El tema central pasaría por los compromisos asumidos por Valdés con la Presidencia de la Nación de afrontar la demandante campaña que mantendría a Mauricio Macri en el sillón de Rivadavia, y por la insistente versión sobre acuerdos cerrados con el actual Senador Camau Espínola para impulsar su propia reelección en 2021 donde el surfista sería, lógicamente, su segundo. Desde otro lado, la pata peronista de un remixado Frente de Todos a la ituzaingueña incorporaría al actual intendente de Paso de los Libres Tincho Ascúa.

 

Por su parte el ex Gobernador se asienta en la UCR donde deberá ordenar la tropa para incrementar la cantidad de referentes de su palo en la Legislatura Provincial. Competiría contra el multicolor conjunto de hombres de diferentes partidos que articulan los operadores frentetodistas.

 

Casi todos los comentarios coinciden que esta decisión es una demostración de poder elegida por Gustavo Valdés, tomando en un puño los estratégicos fondos de obras públicas, con las elecciones de medio tiempo a la vista, para ratificar o incrementar su liderazgo con un esquema propio, adecuado a nuevos tiempos donde las referencias políticas se volatilizan ante carencia de lapicera.

 

La abrupta renuncia de Rodríguez se suma a la anterior crisis que se llevó puesto al Ministro de Hacienda Enrique Vaz Torres, que todavía declama a quien quiera escuchar que el gobernador “pagará caro” su alejamiento.

 

Se largaron varios nombres a sucederlo en la cartera: el Coordinador Claudio Polich que espera su oportunidad para tomar la rienda en algún puesto ejecutivo relevante desde hace mucho tiempo. También suenan otros cercanos Valdés, como su compoblano Emilio Bréard, que  aumentaría su manejo de presupuesto, justo cuando van quedando de lado todos los obstáculos para ejecutar ambiciosos proyectos de participación pública y privadas.

 

En forma contradictoria se oye que algunos interventores del Ministerio en desguace podrían ser desplazados y otros promovidos. No se sabe a ciencia cierta quiénes, porque todos provienen de las huestes ricardistas.

 

Según dicen, la renuncia de varios ya está a disposición por estas horas, y así podrían comenzar a mecharse nuevos compromisos que demanda la política, avanzando en nombramientos de operadores justicialistas que fortalecerían la nueva alianza.