Goya en un día para olvidar: Cierre de Massalin y amotinamiento en la cárcel

Interior - 20/11/2019

La ciudad de Goya atravesó ayer uno de sus días más difíciles en su rica historia contemporánea. Una jornada convulsionada de principio a fin. Comenzó bien temprano con el cierre definitivo de la planta Massalin Particulares, donde se apagaron las máquinas para siempre, dejando a varios centenares de personas sin trabajo.


Con los ánimos por el piso ante el agravamiento de esta crisis social que toca las fibras íntimas de los goyanos; para cerrar el día se dio un amotinamiento en la unidad penitenciaria número 8, que convulsionó la ciudad, ante el peligro de una fuga masiva que amenazaba con copar la ciudad con todo tipo de desmanes. La situación fue apenas controlada por el propio servicio penitenciario que debió a recurrir al refuerzo de la policía provincial, antes que se desmadre el conflicto.


A pocas horas de dos hechos significativos que convulsionaron a Goya, la ciudadanía pone reparos sobre la clase política, local y provincial, que “no ha hecho nada” para frenar el cierre de la fábrica o, al menos, buscarle una alternativa laboral a tanta gente que desde hoy se queda en la calle.


Menos aún, no hubo ni hay preocupación, para mejorar el servicio carcelario, donde amén de las conductas de los internos; no se hace nada para brindarles mejores condiciones de detención y en situaciones de hacinamiento, cualquier chispita de malhumor, sirve para incendiar un conflicto que por poco no ganó la calle anoche para convulsionar a toda una comunidad. Esta vez se estuvo muy cerca.

 

BAJO CONTROL


Son más de cincuenta los internos que están en la unidad penal N° 8 donde en la noche de este martes hubo un motín, sin muchas explicaciones convincentes por parte del servicio penitenciario.
Fue un operativo encabezado por el jefe de la Unidad Regional 2, el general Montiel y el titular del Tribunal Oral Penal de Goya. Son cerca de 50 personas que constituyen la población penal, y quienes llevaron adelante el motín serían cuatro de ellos. Se desconocen las causas.


Por motivos de seguridad para la población se ordenó cercar toda la manzana para evitar peligro de fuga.


El servicio penitenciario se vio desbordado por la situación y decidieron llamar a la policía, quienes desde varias comisarías acudieron al lugar.

 

 

CHAU PUCHO


Pagaron las indemnizaciones y cerraron con candado las puertas de Massalin tras apagar definitivamente las maquinas.


La directora de Massalin Argentina, Nadia Pizkulic llegó nuevamente con un grupo de gerentes, quienes ordenaron detener todas las máquinas a las 14:00 y concentrar el personal en el patio. A las 16:00 comenzaron a salir los primeros trabajadores ante el aplauso de familiares. Las indemnizaciones fueron depositadas haciendo efectivo el despido masivo anunciado.


«Tenemos que mantener la tranquilidad. Desde el primer día que se cerró mantuvimos la calma y vamos a seguir así. Quemando y rompiendo cosas no vamos a solucionar nada, por favor», señaló una de las familiares que se encontraba con el rezo del Rosario.

 

EJEMPLO DE LUCHA


Se escucharon palabras emotivas de un obrero que le regaló un Rosario a la directora Nadia Piskulic que vino a cerrar Massalin Goya.


Juan Gamarra es uno de los obreros que se quedó sin trabajo. Al salir por última vez de la fábrica, contó lo que habló con ella y el gesto que tuvo.


Sobre calle Ejército Argentino está la entrada principal de la ahora ex planta goyana Massalin Particulares. El mismo lugar por donde entró y salió cada empleado, hace 65 años, cuando la fábrica arrancó con un número aproximado de 3.000 trabajadores.


Desde el 21 de octubre de 2019, cuando la empresa anunció por primera vez su decisión de cerrar Goya, familiares y trabajadores montaron un «acampe del aguante» sobre esa calle.


Improvisaron un altar con la imagen de Jesús de la Buena Esperanza, patrono de la capilla que está emplazada a la vuelta de la fábrica, en la esquina de 9 de Julio y San Martín; la Virgen de Itatí y otras más. Allí se reunieron todos los días a las 07:00, a las 15:00 y 21:00 para rezar el Rosario.


Juan Gamarra es uno de los obreros que estuvo en cada rezo con familiares y ciudadanos que se acercaban para acompañar la lucha. Este martes salió por última vez de su trabajo y se encontró con toda esa gente que seguía haciendo el aguante.


Tomó un micrófono y les contó lo que había hecho hace pocos minutos frente a la directora de Massalin.


«La empresa habló por boca de los directores, a pesar de las cosas que se intentaron, la empresa decidió cerrar. No queda en vano todo lo que hicimos. Creo que ahora estaremos más fuertes que nunca. Esta es una experiencia que nos va a ayudar a todos en los momentos difíciles».


«Hablé con la directora, la Sra. Nadia y le di mi solidaridad porque sé que es una persona como nosotros. Es la persona que anunció el cierre, pero dentro de ese anuncio hay una persona y para ella no fue fácil. No me gustaría estar en su lugar ni por casualidad, cerrar una planta con doscientos y pico de empleados. Le manifesté mi solidaridad y la de ustedes, y le regalé el Rosario con el que rezamos todos los días».


«Le comenté que al principio era como el cuco que venía a cerrar la planta pero entendimos que también hay una persona ahí adentro, y un corazón que ahora está sufriendo. Nuestro testimonio tiene que ser ese, porque Jesús nos enseñó a orar por nuestros enemigos y a veces también por las personas que nos hacen daño, pero que también es una persona que recibe órdenes. Así que le prometí que vamos a seguir rezando por ella y que si en algún momento la Philip Morris decide volver, acá vamos a estar dispuestos a trabajar nuevamente».

 

 

NOTA RELACIONADA 

 

 

Tensión en Goya por un motín en el Penal N° 8

 

 

Minutos después de las 21.30 del martes se produjo un motín en la Alcaidía de Goya. Personal que cumple funciones en la Unidad Penal N° 8, controlaron la situación. El magistrado Julio Duarte se hizo presente en el lugar para intentar que los reclusos depongan su actitud. Familiares de los detenidos se reúnen en la esquina.


En un operativo llevado adelante por el jefe de la Unidad Regional 2, el comisario general Montiel y el presidente del Tribunal Oral Penal de la ciudad, son cerca de 50 personas la población penal, y quienes llevaron adelante el motín serían cuatro de ellos. Hasta el momento se desconocen las causas.


El servicio penitenciario se vio desbordado por la situación y decidieron llamar a la Policía, quienes de varias comisarías acudieron rápidamente al lugar. Por motivos de seguridad para la población se ordenó cercar toda la manzana para evitar peligro de escape.